Cuando pensamos en el trabajo de un entrenador o entrenadora, la imagen más habitual es la del tiempo que pasa en la pista o en el pabellón. Sin embargo, esa es solo la parte visible de una labor mucho más amplia, compleja y exigente.
⏱️ Muchas horas del trabajo del entrenador no se ven. A la pista se suman reuniones, preparación de sesiones, análisis de partidos y gestión diaria, por no hablar de las horas de desplazamiento y los torneos. Visibilizar estas horas ayuda a entender el valor real del trabajo del entrenador, y a ajustar las expectativas y condiciones contractuales de los mismos.
Como bien sabemos, el entrenamiento no empieza cuando suena el silbato ni termina cuando acaba la sesión. Detrás de cada hora de actividad deportiva hay muchas otras horas que no se ven, pero que son imprescindibles para que el proceso funcione.
📊 Según las respuestas ofrecidas por 102 entrenadores de Aragón en 2024 como parte de la encuesta sobre la situación laboral de los entrenadores, éstas son las sesiones de entrenamiento semanales con los equipos que entrenan, las horas totales semanales que le dedican a sus equipos, incluyendo horas en pista y fuera de pista, así como las horas de desplazamiento semanal.
Más detalles sobre esta encuesta aqui: 👇 https://public.tableau.com/shared/R6FN6WYQH?:display_count=n&:origin=viz_share_link
El trabajo invisible del entrenador/a
📝 A las horas de entrenamiento hay que sumar, entre otras muchas tareas:
- Planificación y preparación de sesiones: diseño de objetivos, contenidos, tareas y progresiones adaptadas al grupo y al momento de la temporada.
- Análisis de partidos y entrenamientos: observación, toma de datos, revisión de vídeos y reflexión para mejorar el rendimiento individual y colectivo.
- Reuniones: coordinación con otros entrenadores, dirección deportiva, familias o cuerpos técnicos.
- Gestión diaria: organización de horarios, convocatorias, seguimiento de jugadores/as, comunicación constante y resolución de imprevistos.
- Formación continua: cursos, lecturas, reciclaje profesional y actualización de conocimientos.
Todo este trabajo suele realizarse fuera del horario visible, muchas veces en casa, por las noches o los fines de semana, y en la mayoría de los casos no queda reflejado en los contratos ni en la percepción social del rol del entrenador.
Más que horas: responsabilidad y compromiso
El entrenador o entrenadora no solo invierte tiempo, también asume una gran responsabilidad educativa, deportiva y emocional. Acompaña procesos de aprendizaje, gestiona grupos humanos, toma decisiones y es una figura de referencia para deportistas de todas las edades.
Por eso, hablar de cuántas horas trabaja realmente un entrenador no es solo una cuestión de números, sino de reconocimiento. Reconocer el volumen real de trabajo ayuda a:
- Valorar adecuadamente la profesión.
- Ajustar expectativas de clubes, familias y deportistas.
- Mejorar las condiciones laborales y la sostenibilidad del rol de entrenador.
Visibilizar para dignificar
Desde la Asociación Aragonesa de Entrenadoras y Entrenadores de Baloncesto creemos que visibilizar estas horas invisibles es un paso necesario para dignificar la profesión. Entender todo lo que hay detrás de un entrenamiento es clave para avanzar hacia un deporte más justo, profesional y saludable.
Porque entrenar no es solo estar en la pista. Es pensar, planificar, analizar, acompañar y construir antes y después de los entrenamientos